ToolTankpor Ángel Comas, Ph.D. Agenda una conversación
En construcción · Puerto Rico

La cronología del expediente, con cada hecho citado.

Usted revisa y firma. Ordenar los incidentes, citar la fuente de cada uno y señalar lo que falta ya viene hecho.

Todavía no está abierto · sin precio · sin tarjeta

Casus de ToolTank: una consultora de recursos humanos revisa en una tablet la línea de tiempo de disciplina progresiva de un empleado, con cada documento anclado a su cita literal
Del montón a la cronología Los mismos documentos
Capítulo I · El anclaje
La pieza central

El anclaje se verifica. No se promete.

Cualquier herramienta puede pedirle a un modelo que cite sus fuentes. La pregunta es qué pasa cuando la cita no está. Aquí eso lo decide el código, no el prompt.

Expediente J.R.M. · almacén 3 incidentes
documento

Pulse cualquiera de los tres. El de septiembre es el que importa: la cita que propuso el modelo no aparece en el documento, así que el evento se guarda marcado en vez de aceptarse.

Se compara letra por letra

Sin parecidos, sin coincidencia aproximada, sin embeddings. La cita está en el documento o no está.

Se guarda el texto del papel

No la versión que el modelo haya reescrito. La cita que usted lee es la que va a leer un abogado.

Lo que falla no desaparece

Un evento sin anclar se guarda marcado, nunca se descarta en silencio. Un hueco que se ve se puede cerrar.

Capítulo II · La escalera
Lo que se dibuja

Hasta donde llegue la documentación.

El expediente pertenece al empleado, no al incidente. Casus pinta los peldaños que usted documentó, y ahí se detiene.

  1. ConsejeríaDocumentada el 10 de marzo
  2. Amonestación verbalSin documentar
  3. Amonestación escritaDocumentada el 15 de junio, con acuse de recibo
  4. SuspensiónDocumentada el 2 de septiembre, cita sin confirmar
  5. DespidoSin documentar

Fíjese en lo que no hace: no dice que el próximo paso sea el despido. Sugerir el peldaño siguiente sería emitir una recomendación disciplinaria, y eso es trabajo suyo, no de un programa.

Capítulo III · El límite
El límite del producto

La herramienta nunca decide.

Casus ordena, ancla y señala huecos. No recomienda una acción disciplinaria, no interpreta la conducta de nadie y no concluye si un despido procede. Esa lectura es su criterio profesional, y es lo que su firma respalda.

No es una frase de mercadeo: es una regla escrita en el código, y por eso hay funciones que no existen. La que le diría cuál es el próximo peldaño es una de ellas.

Usted revisa, ajusta y firma

Capítulo IV · La lista
Todavía no está abierto

Se construye con una consultora, no para nadie en abstracto.

Casus se desarrolla junto a una consultora de recursos humanos en ejercicio en Puerto Rico, sobre casos reales de su práctica. Cuando abra, abre con un grupo pequeño.

Un número aproximado sirve. Dice para quién se está construyendo esto.

Solo para avisarle cuando abra. Nada de boletines, y su correo no sale de aquí.

Preguntas
¿La inteligencia artificial decide algo del caso?

No. Propone una línea de tiempo, y nada de lo que propone se guarda sin que el servidor haya comprobado antes que la cita está literalmente en el documento. Lo que no se puede comprobar se marca para que usted lo mire; no se acepta y no se borra.

Y no existe ninguna función que recomiende una acción disciplinaria.

¿Quién puede entrar a los expedientes?

Solo usted. Sus empresas cliente no tienen cuenta, ni enlace de subida, ni portal, ni forma de ver nada. Dentro de su propia cuenta, además, cada empresa cliente es una frontera: el expediente de una nunca se cruza con el de otra.

¿Se guarda el nombre del empleado?

No. El expediente se identifica con iniciales o con un código interno suyo, y el sistema rechaza un nombre completo. La correspondencia entre ese código y la persona se queda donde ya está: con usted y con su cliente.

¿Y si un día dejo de usarlo?

Se lo lleva entero cuando quiera: un archivo con los documentos originales tal como los subió, más los casos, la línea de tiempo con sus citas y los informes, en formatos que se abren sin esta herramienta.

Si deja de pagar, sus expedientes no se borran. Durante 60 días puede entrar, leerlo todo, seguir documentando y descargarlo; lo único que se detiene es la redacción de informes nuevos. Después se cierra el acceso, pero el contenido se conserva y vuelve entero en cuanto reactive. Antes de destruir nada, se avisa por escrito.

¿Cuánto va a costar?

Todavía no hay precio público. Se está construyendo con una consultora en ejercicio, y el precio se fija cuando esté claro qué le ahorra de verdad. Quien esté en la lista lo sabrá primero.

¿Quién está detrás?

ToolTank, de Ángel Comas, psicólogo industrial-organizacional. Casus es la tercera herramienta de la casa, después de Pericial, para informes socioeconómicos forenses, y del IDSO, un instrumento de diagnóstico organizacional. Todas parten de lo mismo: el profesional decide y la herramienta le quita el trabajo mecánico.